Verbos: número, tiempo, persona y modo.

Verbos: número, tiempo, persona y modo.

No es fácil clasificar los verbos. Esto se debe a que pueden presentar muchas variaciones. Pueden estar en singular o en plural. Podemos usarlos en diferentes tiempos. Pueden unirse a otros verbos de muy diferentes formas. Pueden estar conjugados o no; es decir, en diferente modo, tiempo, número y persona. Pueden acompañar de diversas formas a los sustantivos, dándoles vida.

 

Además del número del verbo, singular o plural, y de su tiempo, existe la persona del verbo. ¿Qué es la persona? La primera persona es la que habla de sí misma: yo. La segunda persona es a la que se habla: tú. La tercera persona es de quien se habla: él o ella. Estas personas también pueden estar en plural: nosotros, para la primera persona, ustedes, para la segunda persona y ellos o ellas para la tercera persona.

Una persona muy vanidosa acostumbra expresarse en primera persona: “Yo hice esto, yo hice lo otro”. Al dar una orden siempre usamos la segunda persona: “Ustedes, guarden el material en su lugar”. Cuando platicas un chisme utilizas la tercera persona: “Fíjate que a Fulanita le gusta….”

Finalmente, en los verbos es muy importante el modo.  El modo es la actitud de quien habla, que puede ser realista, dudosa, fantasiosa, suplicante, mandona o de otras muchas formas. Cuando la actitud del que habla es realista se dice que el modo que emplea es el indicativo. Este es el modo del científico. Un buen científico describe objetivamente la realidad; explica o indica cómo son los animales, las plantas, el hombre; hace un recuento del pasado de la tierra y predicciones para su futuro. Una de sus afirmaciones en modo indicativo puede ser:

La estrella más próxima al Sol se encuentra a cinco millones de años-luz.”

Cuando la actitud del hablante es deseosa, dudosa o fantasiosa, el modo que emplea es el subjuntivo. El modo subjuntivo es el modo de la princesa encerrada en la torre. La princesa vive en su mundo imaginario, apartada de la realidad. Sueña que el príncipe viene en su caballo y que la besa. Uno de sus pensamientos podría ser éste:

“Quisiera que alguien me amara lo suficiente como para liberarme.”

 

 

Imagínate que va a ser tu cumpleaños y que tus padres te preguntan qué te gustaría hacer ese día: “Quiero que vengan mis amigos, que juguemos disfrazados y que comamos hamburguesas y pastel”. Estarías usando el modo subjuntivo.

 

El modo es imperativo cuando el hablante da órdenes o pide algo. Puedes imaginarte al imperativo como un gigantesco general o como un niño malcriado, que dice:

“Dame”  “Quita”   “Pon”   “Abre”    “Espera”   “Siéntate”  “Ven”   “¡Cómprame!”

¿Nunca te has encontrado con alguno de estos imperativos? Una mamá enojada es un imperativo implacable, ¿no es cierto? El imperativo nos dice que hay dos personas en relación directa: una que ordena o pide y otra que obedece, o que se resiste a obedecer o a dar.

 

¿Te acuerdas?

 

¿Cómo se llama el modo del científico?

¿Cómo se llama el modo de la princesa encerrada en la torre?

¿Cómo se llama el modo del general?

 

 

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